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The Princess and The Frog
Por Laura Hiros
Animación, comedia, musical, aventura infantil
Dirigen: Ron Clements y John Musker
Elenco de voces: Anika Noni Rose, John Goodman, Keith David, Jim Cummings, Jenifer Lewis, entre otros.
Clasificación: Público en general
97 min.
Los creadores de La sirenita y Aladino unen esfuerzos para presentar la “nueva apuesta” al estilo tradicional de “animación a lápiz”, en
un mundo plagado de animación por computadora y fantásticos efectos especiales. La princesa y la rana (The Princess and The Frog)
cuenta con elementos de la más alta tecnología, pero a la hora de crear a los personajes, toda la animación fue “hecha a mano” (como
en los “viejos tiempos”) por algunos de los más reconocidos artistas de los estudios Disney.
La historia es la de Tiana (la bella voz de la jovencita Anika Noni Rose y la supervisión del animador Mark Henn), una hermosa y centrada
señorita de clase trabajadora que vive en la ciudad de Nueva Orleans a principios del siglo pasado. Su madre es la mejor costurera de la
ciudad y su padre un obrero que ama cocinar, pero sobre todo ama a su familia.
Tiana tiene un “defecto”, le gusta soñar y trabaja como loca para conseguir la meta familiar de abrir un restaurante de la más pura cocina
cajun; pero por más que trata, el dinero no acaba de alcanzar. Un día el príncipe Naveen (la voz de Bruno Campos), llega a Nueva
Orleans con poca fortuna, pero mucho carisma y por supuesto su título de realeza. Él viene a casarse con Charlotte (la voz de Jennifer
Cody y un maravilloso personaje) la amiga millonaria de Tiana, pues ella tiene todo el dinero que Naveen necesita para que su realeza
sea mucho más que un mero “adorno”.
Sin embargo, la inocencia del bello príncipe lo hace caer en las “garras” de un maestro del Vudú, el Dr. Facilier (la voz de Keith David)
que lo convierte en… rana. Para regresar a su forma original necesita el beso de una princesa y por error del destino confunde a Tiana
con una.
Como si no fueran suficientes los problemas que ya enfrenta la bella Tiana a insistencia de la “rana príncipe”, lo besa, y se convierte
también en una bella ranita. El intento por recobrar sus figuras humanas y alcanzar sus sueños: ella de su maravilloso restaurante, él de
una vida cómoda y de riquezas, será la historia principal de esta película.
La casa Disney regresa al estilo de musicales como La Bella y la Bestia y El rey león después de cinco años de aferrarse a la escuela
digital como medio único para la creación de sus galardonadas cintas animadas. En La princesa y la rana lo que prevalece son los
personajes entrañables, sí, hay ese toque de magia con los coloridos escenarios y oscuros pantanos, pero lo que hay y muchos son
pequeños amiguitos que ayudarán a Tiana y a Naveen a regresar a Nueva Orleans y recobrar sus cuerpos humanos.
Ahí está el tierno cocodrilo Louis que lo único que quiere es tocar la trompeta en un grupo de jazz (¡pero de humanos!) o la maravillosa
luciérnaga de pantano Raymond (que se roba cada una de las escenas en las que aparece y cuya creación fue supervisada por el
animador Michael Surrey, como el eterno enamorado de una estrella, que presta toda su ayuda para que prevalezca el amor.
La princesa y la rana se basa en los preceptos clásicos de las cintas de animación de Disney, una historia conmovedora, originales
personajes y una moraleja para recordar.
La idea es que la animación a mano sea una opción entre las técnicas de animación de dibujos animados y no algo que ya pasó de
moda, y así proporcionarles a las nuevas generaciones de infantes el placer de la belleza de la animación tradicional. Veamos si
funciona.
* Como se publicó en Diario La Estrella
Reseñas y criticas
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Excelente
Extraordinaria
Tiana y Naveen en una bella escena de La princesa y la rana.