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Guillermo Arriaga presenta
The Burning Plain
Con la inspiración de los grandes, mucho corazón y la palabra bien puesta
Guillermo Arriaga se paseó sonriente y de la mano de su esposa por la
alfombra roja del AFI Dallas en marzo de 2008. Ahí en el cine Inwood, en
pleno corazón de Dallas y entre una veintena de reporteros prometió que
volvería en el 2009 a estrenar la película protagonizada por Kim Basinger,
Charlize Theron y José María Yazpik y la cual llevaría por nombre The
Burning Plain.
Un año después en marzo de este año, Arriaga regresó al Metroplex y
presentó The Burning Plain en el AFI Dallas 2009 acompañado de sus
amigos, el productor Todd Wagner y el actor Joaquim de Almeida (también
protagonista de la cinta) prometiendo, en esta ocasión, que la cinta llegaría
pronto al cine comercial.
Y cumpliendo con su palabra, este fin de semana The Burning Plain (cuya
traducción literal es El llano en llamas) llega a varias pantallas del Metroplex
y Arriaga no puede más que sentirse orgulloso de un proyecto hecho
realidad, “este bebé ya habla italiano, francés y hasta alemán”, dice en
entrevista y refiriéndose a la cinta, en su clásico estilo seco y con la mirada
penetrante que lo caracteriza, pero apenas ocultando una sonrisa.
“Fue toda una aventura. Dirigir es un proceso adictivo en el cual interactúas con todo lo que está a tu alrededor tanto al frente como
detrás de la cámara, lo único malo de dirigir esta película fue que se terminó muy pronto”, dice cómodamente sentado y enfundado en
su ya clásica chamarra de cuero y camisa blanca.
Guillermo Arriaga Jordán, nació en 1958 en la Ciudad de México, creció en el popular barrio de la Unidad Modelo, de ahí (lo ha
confesado en varias ocasiones) ha tomado a muchos de sus personajes. Pero esta vez fue uno de sus escritores favoritos, el
laureado Juan Rulfo, el que lo llevó (sin querer), a crear una cinta con el nombre homónimo de uno de los cuentos más característicos
de la literatura mexicana.
“La verdad es que fue una sorpresa agradable, yo saque la relación del título entre un avión y una planicie que ardían, pero cuando
supe que la traducción literal era ‘El llano en llamas’ fue sumamente emotivo, como un tributo escondido, pues tengo una gran pasión
por las obras de Rulfo.
“Sin embargo—continúa el también catedrático—, la historia surge de una serie de acontecimientos de mi vida, en alguna ocasión vi
un tráiler arder en un llano y posteriormente supe que las personas adentro había muerto calcinadas, de ahí una parte de la historia;
luego, por mi pasión por la caza tuve la oportunidad de ver los desiertos y conocer parte del norte de México por donde cruzan muchos
indocumentados, de ahí otro de los escenarios de la historia, y podemos continuar con ese tipo de relaciones casuísticas por todos
lados en mis obras, pues yo escribo de lo que conozco”.
Con poco más de 17 millones de dólares, Arriaga se lanzó a la siguiente aventura de su vida, “dirigir una cinta en donde seres
humanos se debaten entre decisiones cruciales que cambiarán su existencia —dice el documentarista, maestro, escritor, guionista y
ahora director de cine—. Como en cada uno de los pasos de mi existencia, había que tomar el riesgo y de lo único que me arrepiento
es de no haberlo hecho antes”.
“Kim Basinger, el sueño de todo hombre después de sus 9 semanas y media —dice en tono de broma—, me hecho piropos por la
dirección, Charlize (Theron) es un ser humano maravilloso y ni que decir de Joaquín (Almeida) y Chema (José María Yazpik), me
siento sumamente orgulloso y privilegiado, con el resultado que aparece en la pantalla y que lleva por nombre The Burning Plain”.
Para el “atlantista” (fanático del equipo mexicano de fútbol Atlante) de corazón, los momentos en el estudio de grabación han sido los
mejores de su vida, “tuve tantas experiencias ahí sentado al lado de la cámara (dice de su fase como guionista al lado de Alejandro
González Iñárritu), que con The Burning Plain honestamente dirigir me resultó de lo más natural, me sentí privilegiado de que un grupo
de personas sumamente talentosas me dejará tomar la batuta de nuestro trabajo en conjunto, porque este es un logro de todos los
integrantes del equipo”.
Sobre la posibilidad de recrear el llamado “dúo dinámico” con González Iñárritu, el sencillo personaje responde sonriente y sin
tapujos, “si ahora yo también dirijo, entonces, ¿por qué o para qué asociarme con otro director?”, concluye.
El ganador del premio al mejor guión en el Festival de Cannes por Los tres entierros de Melquiades Estrada y responsable de los
guiones de películas como Amores perros, 21 gramos, El búfalo de la noche y Babel, sigue fiel a sus propósitos, lleno de proyectos
que se niega a revelar y siempre a la caza de una historia por contar.
*Entrevista publicada en La Estrella en Casa www.diariolaestrella.com
Guillermo Arriaga