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Rincón de cine
Babel: mi más grande reto como director.


“Fue como dar a luz un hijo de cuatro cabezas”, aseguró el reconocido cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu en
entrevista con Diario la Estrella al referirse a Babel su más reciente cinta y según sus propias palabras, su más grande reto
como director en todos los sentidos.

Para el también creador de Amores Perros y 21 gramos, el verdadero reto de Babel  fue generar el “tejido visual”: Las
imágenes y la música que entretejieran las cuatro historias de principio inconexas, que terminan por entrelazarse creando una
sola película.
La cinta protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal; narra la historia de una pareja de turistas
estadounidenses en Marruecos, una niñera mexicana que cruza a dos niños norteamericanos para una boda en México, una
joven japonesa que vive una terrible depresión tras la muerte de su madre y dos adolescentes marroquíes que ven su vida
completamente truncada a causa de un rifle. El punto común: un disparo.
Migración, soledad, ignorancia, paranoia, otredad, esos son algunos de los temas que se tocan en Babel, cinta que completa
la trilogía que González Iñárritu empezara en el 2000 a lado del multi galardonado guionista Guillermo Arriaga con el
fenómeno fílmico del cine mexicano conocido como Amores Perros.
Entre reflectores, publicistas y fotógrafos; Alejandro González Iñárritu parece separarse del mundo cuando habla de sus
creaciones. Modula la voz, se reclina y con una extraordinaria congruencia, producto de la experiencia que le dieron años como
locutor de radio, asegura que en Babel su pasión por la adrenalina y el riesgo de la producción se conjuntaron “para escalar la
montaña creativa que en algún momento le pareció una misión imposible de lograr. Fue un reto en todos niveles, ha sido una
de las experiencias más reconfortantes que he tenido. Aprendí mucho como director y como persona”.

Con más de 15 años en la industria del entretenimiento y momentos en radio, teatro, música, televisión y publicidad; González
Iñárritu asegura que él se fue “por las rías para llegar al océano y encontrar su voz en el cine” y ahora después de tantos años
de sacrificio se siente satisfecho de poder conectarse con la gente, “a través de películas que tienen vida propia”.

El también guionista cuya gran pasión es finalmente la creación y edición de una cinta, reconoce que una película “es una
animal vivo que cambia y se transforma, y al final como los hijos se va de nuestras manos”.

Para él el cine es una forma de poder expresar cosas que tiene dando vueltas en la cabeza, en el corazón y en el espíritu,
“para mí  el cine es una forma de poder expresar un testimonio vital y poder compartirlo con la gente; es una forma de
olvidarme de mí mismo, de alejarme de mis problemas ordinarios y enfocarme en cosas que me dan mucho de regreso”.

Sobre sus películas el cineasta reconoce que quisiera que la gente opinara que les hicieron sentir determinadas cosas, que
les movieron un sentimiento que hace mucho no sentían, “me gusta cuando la gente es capaz de liberarse, de transformarse
a través de una experiencia artística y cuando eso sucede, pues es la magia del arte. Ojala que mis películas se recuerden
como películas humanas”, reconoce sereno uno de los directores más reconocidos en el mundo.

En Babel  se toca el tema de la emigración de México a los Estados Unidos, al respecto el director comenta: “Me parece que
es culpa de mi gobierno mexicano y el gobierno de Estados Unidos, ambos han jugado un papel irresponsable e inhumano al
dejar a  millones de personas inválidos e invisibles por una conveniencia comercial para ambos países. En Babel  hay una
especie de metáfora respecto a la historia que viven milllones de personas de manera trágica, gente que está desarraigada y
que sufre, que arreglan coches pero no tienen licencia, construyen casas pero no tienen donde vivir.

La historia de la niñera Amalia representa a los millones de bellas personas que no son reconocidas como personas sino
como mano de obra, es una historia de la cual me siento muy contento pues para mí era una cuestión moral, por que creo que
la gente por lo menos se acerca a este problema desde un lado humano no sólo como anécdota en la noticia o un número
más”.

Alejandro vive en Los Ángeles y cuenta que aunque extraña México, vivir fuera le dio la oportunidad de concebir Babel, “vivir
fuera de tu país te crea ansiedad en muchos aspectos,  sobre todo viviendo en un país en el que  ser otro es un crimen, ser
distinto es casi, casi sospechoso de que vas a ser algo, y eso te dispara emociones que es interesante explorar a través del
arte. Para mí como artista vivir fuera de México ha sido difícil pero muy enriquecedor”.

El también guionista afirmó que el peor problema de la comunidad latina en los Estados Unidos es la desunión,”las peores
personas con los latinos son los mismos latinos y esa es la peor de nuestras desgracias”.

Para Alejandro González Iñarritú no hay futuro, todo lo que existe es el hoy, “trato de vivir el minuto, estar atento a lo que vivo
ahora, me gusta hacer planes a mediano o corto plazo., pero para nada a largos plazos,  mi padre me decía muy seguido y fue
una línea que puse en amores perros: ‘si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes’ y siempre la he tenido muy grabada.
La vida siempre está llena de cosas extraordinarias y hay que estar listas para disfrutarlas”, concluye.

Ahora con el más grande proyecto de su vida hasta ahora a sus espaldas, el director piensa descansar y poder darle los
toques finales a un nuevo proyecto que lleva ya casi dos años en proceso creativo y que espera pronto se convierta en una
realidad.