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Reseñas y criticas
Quantum of Solace
Por Laura Hiros

Acción, suspenso, adaptación, secuela
Dirige: Marc Forster
Actúan: Daniel Craig, Judi Dench, Giancarlo Giannini, Jesper Christensen, Mathieu Amalric, Olga Kurylenko, Jesús Ochoa,
entre otros.
Clasificación: PG 13 secuencias de violencia intensa, tortura y contenido sexual
105 min.

Falto de la clásica elegancia del 007, el “rudo pero realista” Daniel Craig, vuelve en su segundo intento por personificar al
legendario James Bond. El resultado “pan con lo mismo” en las películas de acción desaforada, explosiones, persecuciones,
mucho contacto físico, pero eso sí hay que reconocerle el toque de realismo, la pizca de corazón y la sazón de una secuela,
elementos poco comunes en la receta de éxito del espía más famosos del mundo moderno.
La traición de Vesper (Eva Green) la mujer a la que el 007 amaba, hace que sea prácticamente imposible que Bond (Daniel
Craig) deje de lado su necesidad de venganza para continuar con su impecable carrera como espía. Con esa premisa nace la
primera secuela en el mundo cinematográfico de James Bond; Quantum of Solance, cinta que inicia poco después del final de
Casino Royal, cuando Bond y M (Judi Dench) interrogan al jefe de la organización que sobornó a Vesper, para descubrir que
enfrentan a una organización terriblemente peligrosa.
Las pistas llevan al servicio secreto británico a Haití en donde Bond es confundido con otro sicario y por tal razón conoce a la
guapísima mulata Camille (Olga Kurylenko), una espía que también anda en pos de su propia venganza. Camille conduce a
Bond a Dominic Greene (Mathieu Almaric) un supuesto activista internacional, hombre de negocios y por supuesto líder de la
peligrosa organización que Bond intentará destruir.
Investigaciones en Austria, Italia, Bolivia y otros países de América Latina llevan al 007 a descubrir que Greene está por cerrar
un trato con el General Medrano (Joaquín Cosio), un dictador exiliado que le cederá uno de los recursos vitales de su país a
cambio de retornar al poder. La organización de Greene está infiltrada en la CIA y en el gobierno británico, Bond tiene las
manos atadas, pero nunca deja de ser Bond y en Quantum of Solance nunca deja de buscar venganza.
La 22a. película del agente 007 en base a la historia de Ian Fleming en la colección For Your Eyes Only, está dirigida por Marc
Forster, el joven que saltara a la fama tras su versión de la novela The Kite Runner (2007) en la pantalla gigante. Ahora y con el
peso de una producción como la del 007, hace sus “pininos” en el mundo de las películas de acción, con resultados que
causarán sentimientos encontrados pero que van de la mano con la irreverente, poco elegante, multitecnológica y sangrienta
imagen de “Daniel Bond”.
Con la sensación de un video juego en donde se conoce la trama, pero no se le absorbe como en las películas de antaño.
Bond brinca de un país a otro, obtiene pistas y resuelve acertijos con la confusión del espectador a sus espaldas, quien
apenas puede digerir una escena, cuando la película ya le exige que procese un millón de nuevas imágenes y datos, sin lugar
a dudas un Bond para las nuevas generaciones.
Elenco multiestelar que danza alrededor de Craig, quien por supuesto lleva todo el peso de la cinta y aparece prácticamente
en cada una de sus escenas. Y ahí lo tenemos que si en una persecución en su Aston Martin y paseando en bote por la rivera
italiana, que si en Jeep en el desierto boliviano, que si tomando un martini sin revolver en las alturas de un vuelo trasatlántico
rumiando sus penas de amor; el caso es que a su alrededor levitan figuras como el extraordinario Mathieu Almaric (The Diving
Bell and the Butterfly) en un papel de maloso del nuevo milenio, Giancarlo Giannini (Casino Royal) como su inseparable
mentor espía o hasta el actor mexicano Jesús Ochoa que aparece en un pequeño papel sin diálogos como uno de los
guardaespaldas del General Medrano.
Esta nueva versión de Bond tiene como elementos rescatables una impresionante fotografía, muchas escenas de acción
física, el 007 con todo y su sofisticada imagen no se tienta el corazón para hacer el trabajo más sucio en esta secuela y por
supuesto despeinarse y sangrar en el intento, sin embargo, por momentos recuerda más la serie The Bourne (Identity,
Ultimatum) que la elegancia de las historias de Bond.
Una secuela que le dará a los fanáticos de la serie justo lo que necesitan para continuar su romance con el 007, sin embargo,
los más conservadores seguirán suspirando por Sean Connery y el Bond que al parecer no volverá.
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